noviembre 02, 2007

LOS FIELES DIFUNTOS.


Las tres Iglesias:

Se llama Iglesia a la asociación de los que creen en Jesucristo. La Iglesia se divide en tres grupos. Iglesia triunfante: los que ya se salvaron y están en el cielo (los que festejamos ayer). Iglesia militante: los que estamos en la tierra luchando por hacer el bien y evitar el mal. E Iglesia sufriente: los que están en el purgatorio purificándose de sus pecados, de las manchas que afean su alma.

El catecismo de la Iglesia Católica, publicado por el Papa Juan Pablo II en 1992, es un texto de máxima autoridad para todos los católicos del mundo y dice cinco cosas acerca del Purgatorio:

1ª. Los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (1030).

2ª. La Iglesia llama Purgatorio a esa purificación, y ha hablado de ella en el Concilio de Florencia y en el Concilio de Trento. La Iglesia para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: "La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego". (1Cor. 3, 14).

3ª. La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º. de los Macabeos en la S. Biblia dice: "Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados" (2Mac. 12, 46).

4ª. La Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos (Cuenta San Agustín que su madre Santa Mónica lo único que les pidió al morir fue esto: "No se olviden de ofrecer oraciones por mi alma").

5ª. San Gregorio Magno afirma: "Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso".

De San Gregorio se narran dos hechos interesantes. El primero, que él ofreció 30 misas por el alma de un difunto, y después el muerto se le apareció en sueños a darle las gracias porque por esas misas había logrado salir del purgatorio. Y el segundo, que un día estando celebrando la Misa, elevó San Gregorio la Santa Hostia y se quedó con ella en lo alto por mucho tiempo. Sus ayudantes le preguntaron después por qué se había quedado tanto tiempo con la hostia elevada en sus manos, y les respondió: "Es que vi que mientras ofrecía la Santa Hostia a Dios, descansaban las benditas almas del purgatorio". Desde tiempos de San Gregorio (año 600) se ha popularizado mucho en la Iglesia Católica la costumbre de ofrecer misas por el descanso de las benditas almas.

La respuesta de San Agustín: a este gran Santo le preguntó uno: "¿Cuánto rezarán por mí cuando yo me haya muerto?", y él le respondió: "Eso depende de cuánto rezas tú por los difuntos. Porque el evangelio dice que la medida que cada uno emplea para dar a los demás, esa medida se empleará para darle a él".

¿Vamos a rezar más por los difuntos? ¿Vamos a ofrecer por ellos misas, comuniones, ayudas a los pobres y otras buenas obras? Los muertos nunca jamás vienen a espantar a nadie, pero sí rezan y obtienen favores a favor de los que rezan por ellos.

"Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora
Una oración por su alma, la recibe Dios (San Agustín)".

Cada uno se presentará ante el tribunal de Dios para darle cuenta de lo que ha hecho, de lo bueno y de lo malo (S. Biblia).

SAN MARTÍN DE PORRES.


(Fiesta: 3 de Noviembre)

En Sudamérica es muy popular San Martín de Porres y hasta se han filmado hermosas películas acerca de su vida y milagros. Es un santo muy simpático y milagroso.

Nació en Lima, Perú, hijo de un blanco español y de una negra africana. Por el color de su piel, su padre no lo quiso reconocer y en la partida de bautismo figura como "de padre desconocido". Su infancia no fue demasiado feliz, pues por ser mulato (mitad blanco y mitad negro, pero más negro que blanco) era despreciado en la sociedad.

Aprendió muy bien los oficios de peluquero y de enfermero, y aprovechaba sus dos profesiones para hacer muchos favores gratuitamente a los más pobres.

A los 15 años pidió ser admitido en la comunidad de Padres Dominicos. Como a los mulatos les tenían mucha desconfianza, fue admitido solamente como "donado", o sea un servicial de la comunidad. Así vivió 9 años, practicando los oficios más humildes y siendo el último de todos.

Al fin fue admitido como hermano religioso en la comunidad y le dieron el oficio de peluquero y de enfermero. Y entonces sí que empezó a hacer obras de caridad a manos llenas. Los frailes se quejaban de que Fray Martín quería hacer del convento un hospital, porque a todo enfermo que encontraba lo socorría y hasta llevaba a algunos más graves y pestilentes a recostarlos en su propia cama cuando no tenía más donde se los recibieran.

Con la ayuda de varios ricos de la ciudad fundó el Asilo de Santa Cruz para reunir a todos los vagos, huérfanos y limosneros y ayudarles a salir de su penosa situación.

Aunque él trataba de ocultarse, sin embargo su fama de santo crecía día por día. Lo consultaban hasta altas personalidades. Muchos enfermos lo primero que pedían cuando se sentían graves era: "Que venga el santo hermano Martín". Y él nunca negaba un favor a quien podía hacerlo. Pasaba la mitad de la noche rezando. A un crucifijo grande que había en su convento iba y le contaba sus penas y sus problemas, y ante el Santísimo Sacramento y arrodillado ante la imagen de la Virgen María pasaba largos tiempos rezando con fervor.

Sin moverse de Lima, fue visto sin embargo en China y en Japón animando a los misioneros que estaban desanimados. Sin que saliera del convento lo veían llegar junto a la cama de ciertos moribundos a consolarlos. A los ratones que invadían la sacristía los invitaba a irse a la huerta y lo seguían en fila muy obedientes. En una misma cacerola hacía comer al mismo tiempo a un gato, un perro y varios ratones. Llegaron los enemigos a su habitación a hacerle daño y él pidió a Dios que lo volviera invisible y los otros no lo vieron.

Cuando oraba con mucha devoción se levantaba por los aires y no veía ni escuchaba a la gente. A veces el mismo virrey que iba a consultarle (siendo Martín tan de pocos estudios) tenía que aguardar un buen rato en la puerta de su habitación, esperando a que terminara su éxtasis. En ocasiones salía del convento a atender a un enfermo grave, y volvía luego a entrar sin tener llave de la puerta y sin que nadie le abriera. Preguntado cómo lo hacía, respondía: "Yo tengo mis modos de entrar y salir".

El Arzobispo se enfermó gravemente y mandó llamar al hermano Martín para que le consiguiera la curación para sus graves dolores. Él le dijo: ¿Cómo se le ocurre a su excelencia invitar a un pobre mulato? Pero luego le colocó la mano sobre el sitio donde sufría los fuertes dolores, rezó con fe, y el arzobispo se mejoró en seguida.

Recogía limosnas en cantidades asombrosas y repartía todo lo que recogía. Miles de menesterosos llegaban a pedirle ayuda.

A los 60 años, después de haber pasado 45 años en la comunidad, mientras le rezaban el Credo y besando un crucifijo, murió el 3 de noviembre de 1639. Toda la ciudad acudió a su entierro y los milagros empezaron a obtenerse a montones por su intercesión.

octubre 28, 2007

¿QUIÉN FUÉ EL PAPA BUENO?



Era un día de Octubre de 2002, cuando había ido a un supermercado a comprar algunas cosas, pasando por el área de libros encontré que la estaban acomodando. En eso vi algunos libros tirados, entre los cuales uno me llamó la atención, decía en la portada, Grandes Biografías, Juan XXIII. He de reconocer que hasta ese momento no tenía la menor idea de quién era Juan XXIII, como creo que muchos que leen este artículo se estarán preguntando; pero al leer la contraportada, me llamó la atención el hecho de que este personaje había ideado el Concilio Vaticano II, del cual ya tenía alguna idea; en ese momento decidí comprarlo, además el precio era muy económico. Después llegando a la casa comencé a leer este libro, y que resumiré en un breve espacio: al principio habla acerca de la familia Roncalli y sus orígenes, del pequeño Angelo Giuseppe Roncalli, que es el nombre de pila de Juan XXIII, la situación económica que pasaban. Este libro también nos habla de la experiencia que tuvo cuando a corta edad ingresó al seminario de Bérgamo, su paso por este y el Ateneo Lateranense de Roma, y la experiencia de su primera misa en su pueblo natal, con sus parientes y amigos, a los cuales no sabía que les diría en el sermón, su labor como secretario de Monseñor Giacomo Radini Tedeschi y como maestro en el seminario de Bérgamo, además cuenta las experiencias que vivió durante la Primera Guerra Mundial, su consagración episcopal y su trabajo como delegado y nuncio apostólico durante la Segunda Guerra Mundial y cuando se convirtió en Cardenal y Patriarca de Venecia. Muestra lo anteriormente dicho por medio de capítulos llamados: Ángelo estudiante, Ángelo sacerdote, Ángelo obispo, y Ángelo cardenal. Fue alguien a favor del diálogo interreligioso con otros pueblos y a dar la ayuda y cuidados a los perseguidos durante la Segunda Guerra Mundial, principalmente a niños judíos. También el libro nos muestra la relación de los 22 papas con el nombre de Juan, y algunas particularidades del cónclave que lo eligió Obispo de Roma. Después prosigue con el pontificado de Juan XXIII, sus primeros actos, cómo ideó la creación de un concilio incluyente, donde todos tuvieran voz y voto y que provocara que la Iglesia se acercara más a los tiempos en que vivía. Nos cuenta además, los motivos que impulsaron al papa a escribir sus encíclicas y cartas apostólicas, principalmente en las encíclicas llamadas "Pacem in terris" y "Mater et Magistra" Ya para el final nos habla sobre los últimos días del papa, su muerte, muestra una tabla cronológica de su vida y además algunas anécdotas importantes. Además contiene fotografías de la familia Roncalli y de Ángelo joven, sacerdote, obispo, cardenal, con Pío XII, y en algunas audiencias y celebraciones siendo papa.

Cabe decir que recomiendo este libro para que aprendamos más acerca de este gran papa, llamado por la historia como el Papa Bueno, y que a pesar de su frágil salud y edad quiso seguir trabajando por la Iglesia de Cristo, buscar la Nueva Evangelización y que ésta llegara a todos y deseó que los hombres y las mujeres se acercaran a Dios en esos días de dificultades, una guerra y una posguerra que había destruido a Europa y amenazaban al mudo con una catástrofe aun peor.

Otro libro que me gustaría recomendar para lectura es el libro Juan XXIII, Reflexiones y plegarias del Papa Bueno, y nos habla de algunas ideas, pensamientos y oraciones compuestas por el papa Roncalli que pueden ayudarnos ante diversas situaciones de la vida, habla de los estudiantes, el amor a Cristo, la Eucaristía, la importancia de orar, ver a Dios en cada hombre, la Navidad, entre otras tantas. Este libro me ayudó a comprender un poco más cómo era el pensamiento del Papa Roncalli.

Puedo decir que a mi me dejaron estos libros, aparte de saber quién fue Juan XXIII, fue el hecho de conocer la capacidad que cada individuo tiene para salir adelante y no dejarse hacer menos ante los demás, aprendí también que cada uno de nosotros es distinto y que por lo tanto, en vez de fomentar las rencillas debemos ser promotores del diálogo y la tolerancia. Además, me hace admirarlo el leer que, a pesar de el cáncer que padecía, tuvo la capacidad de convocar a la Iglesia a un Concilio Ecuménico, no para dividir, sino para escuchar, construir y mostrar una Iglesia joven, con mucho vigor, como lo es y ha sido siempre; lamentablemente Juan XXIII no pudo ver realizado su proyecto y compromiso con los humildes, pero debemos dar gracias a Dios por este gran pastor. Me dejó también el conocimiento de que no importan los orígenes, si se es aristócrata o una persona de escasos recursos, lo que importa es el empeño que cada uno de nosotros puede hacer para lograr algo, y que no valen las adversidades (no importa de qué tipo sean, si de salud, económicas, nivel de estudios entre otras), sino lo que Dios quiere es que aprendamos a luchar contra ellas, ya que se hicieron para superarse; es por estas y otras razones por las cuales él es uno de los personajes históricos que más admiro.

Para finalizar deseo dejar una frase especial para nosotros los jóvenes, principalmente los que estudiamos: “Hay ciertos momentos en que, queramos o no queramos, la parte menos noble del hombre toma el mando sobre la otra y la oprime. Esto es lo que me ha pasado a mí hoy, después del medio día. Por mucho que me rompía la cabeza para aplicarme con eficacia al estudio, no había modo de sacar el menor fruto. ¿Qué hacer? De todos modos, alabado sea Dios; siempre estamos en sus manos, en el frío y en el calor. El buen Jesús me ha ayudado”.

BIBLIOGRAFÍA.

Cardona Castro, Francisco Luis. Grandes Biografías. Juan XXIII. España: Ediciones y Distribuidores Promo-Libros S.A. de C.V., 2002.

Juan XXIII. Reflexiones y Plegarias del Papa Bueno. Argentina: Editorial Distribuidora Lumen SRL, 2000.

octubre 22, 2007

JUVENTUD MISIONERA. JÓVENES DE AVENTURA.




“El hombre nunca se enaltece tanto como cuando se arrodilla a ayudar a los demás”.

Dentro de los grupos misioneros de jóvenes que hay en nuestra arquidiócesis, encontramos a Juventud Misionera, que es un grupo que nació en octubre de 1986 cuando un grupo de cerca de 100 jóvenes católicos organizó unas misiones de evangelización en la población de Cotija, de la Paz, Michoacán. A partir de esa fecha se organizaron diversas misiones en comunidades rurales con jóvenes provenientes de otros países de América y Europa. En 1993, Juventud Misionera se constituyó formalmente. Comenzó a ser una institución con unos estatutos y una metodología apostólica bien definida, lo que le concedió una identidad propia. En 1994, durante la Semana Santa, Juventud Misionera organizó la primera Megamisión, en la que participaron 1,500 jóvenes.

Juventud Misionera, junto con Familia Misionera realizan misiones a lo largo de todo el año, y de modo especial durante la Semana Santa, en las que participan más de 7,000 jóvenes, 2,000 familias y cerca de 40,000 misioneros de comunidades indígenas bajo la dirección de los Evangelizadores de tiempo completo.

Juventud Misionera tiene una vida espiritual que gira entorno a 5 amores:

· Amor a Jesucristo: el misionero se esfuerza por que Cristo sea el centro de su vida, su mejor Amigo, Compañero y Maestro.
· Amor a la Santísima Virgen María: el misionero imita a la Santísima Virgen María en todas sus virtudes, especialmente en su humildad, caridad, pureza y obediencia.
· Amor al Papa y a los Obispos que enseñan en comunión con él: el misionero se adhiere a la Doctrina de la Iglesia y a los mandatos del Santo Padre.
· Amor a la Iglesia: el misionero trabaja por la Iglesia, para la Iglesia y desde la Iglesia, que es el signo e instrumento querido por Cristo para dispensar su salvación a los hombres.
· Amor a las almas: el misionero colabora con Cristo en la salvación de las almas compradas por Él con su preciosísima sangre.

Juventud Misionera al día de hoy:

- Ha visitado más de 20,000 localidades en 30 países.
- Ha llamado a la puerta de más de 7 000,000 hogares para predicar el Evangelio.
- Ha capacitado a 47,000 catequistas y 750 misioneros autóctonos de comunidades indígenas.
- Ha brindado más de 42,437 consultas médicas y más de 860 intervenciones quirúrgicas gratuitas.
- Ha involucrado a más de 151,930 jóvenes y más de 14,350 familias en sus misiones de evangelización.

En nuestra arquidiócesis tienen presencia desde hace tiempo y vienen realizando las misiones invitando a jóvenes a ir de misiones, ya sea en Semana Santa que es la Megamisión, las Misiones de Verano, las Misiones Patrias en Septiembre o bien a las Misiones de Navidad. El grupo actualmente tiene en puerta la preparación de las Misiones de Navidad, así que invitan a jóvenes que gusten vivir esta experiencia que muchos describen como gratificante, y además puedes hacer algo por los demás y por Cristo, no te quedes con las ganas y ponte en contacto a:

CREL Puebla.
Juventud Misionera.
Pbro. Fernando Herrera L.C.
Carlos Valenzuela Aguilar
Calle Matamoros # 43
Col. La Paz.
Puebla. Pue.
Tel.: (222) 2 26-53-73
O bien entrar a la página http://www.demisiones.com/ donde podrás obtener más información, imágenes, videos, entre otras actividades.

octubre 11, 2007

HACE UN AÑO...


Estimados cybernautas:

Gracias por visitar mi blog y me gustaría compartir contigo mi experiencia. El pasado 7 de Octubre cumplí un año de un proyecto: el de Reportero Juvenil del Semanario Koinonia de la Arquidiocesis de Puebla, México. Un año de penas, trabajos, pero también de alegría y bastante satisfacción.

Fue el 7 de Octubre de 2006 el día de la primera reunión y presentación, el día en que la Segunda Generación de Reporteros Juveniles ingresó al Semanario. ¿Tenía dudas y temores? Por supuesto, creo que no era fácil para mi, un estudiante de Ingeniería Industrial que solo sabía de escribir unos ensayos del Bachillerato, de los cuales, varios fueron ganadores, como el de "Herbolaria: el arte de curar con plantas" representó a la zona escolar en el concurso regional de ensayos de la ciencia, en el área de Biología, y un ensayo de: "Las Generaciones de Derechos Humanos, la lucha de la humanidad" representó a la zona ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos". Era mi única experiencia, nunca había aparecido publicada una obra mía, o una opinión. Dado esto tenía dudas, temores de qué sería lo que el Gran Jefe me tenía deparado.

Mi historia comienza desde que leía el semanario, se me hacía algo interesante de participar, y un día salió una convocatoria para nuevos reporteros en apostolado (he de aclarar que antes ya había reporteros y que esto es apostolado simplemente, no implica remuneraciones económicas o algo por el estilo); entonces decidí enviar un artículo. Recuerdo que no tenía la mínima idea de qué cosa hablar, pensé en escribir de Juan Pablo II, o de algún Santo, pero entonces recibí una especie de mensaje, de esas cosas que uno no sabe ni qué, pero empezé a escribir sobre Cristo, su Cruz, cómo esa Cruz está actualmente y lo que cada uno carga. Así escribí, le dí un formato especial, coloqué algunas imágenes y titulé al artículo "La Cruz de Cristo y la nuesta". Eso fue en Agosto de 2006, y llevé a las oficinas de Koinonia el trabajo. Nunca pensé lo que pasaría.

A finales de Septiembre, exactamente el día 23 recibí un e-mail donde me fue informado que había sido seleccionado como reportero juvenil. El domingo siguiente salió publicada la lista de los nuevos integrantes y los requisitos: una carta de recomendación del párroco. La carta la pedí a un Padre (Padre Gilberto) con el que colaboraba en Litúrgia en mi Parroquia y otra a mi confesor, que era el Vicario de la comunidad (Padre Roberto) . Ambos me la dieron, así que llevé dos cartas en esa ocasión, algo que significó para mi, no por el hecho de presumir que dos Pastores me recomendaban, sino que había confianza en mí. A estos Padres les agradezco esa confianza; ya no están en mi comunidad, al Padre Gilberto ya le asignaron una Parroquia y entonces el Padre Roberto tomó la misa, e integró a más gente al equipo, para realizar todo lo que conlleva la Liúrgia; pero el pasado 7 de Octubre fue su último día en la comunidad, le dieron otra misión. Ambos están siempre en mis oraciones y los recuerdo con cariño, ya que me enseñaron muchas cosas y me dieron buenos consejos.

A un año de esos sucesos de Koinonia, he de decir que he madurado, no solo en mi fe, sino en mi forma de expresarme, me ha dado la oportunidad de conocer a más personas, empezando por los Reporteros Juveniles, y a otras personas: sacerdotes, niños, jóvenes, adultos. Aunque no han sido tantos, me ha parecido maravilloso el tratarlos. Doy Gracias a Dios por esta oportunidad de realizar un apostolado distinto a los comunes, saber que aunque sea un poco puedo colaborar con mi entorno, por escribir de diversos temas: drogas, cultura, de grandes personalidades como Juan XXIII (el primer artículo mio publicado en Koinonia), Juan Pablo I y Juan Pablo II, lugares como San Juan de los Lagos, entre otros tantos. Algunos de ellos los puedes leer en este blog, solo visita los meses.

Actualmente la página juvenil se está renovando, estamos realizando encuestas, visitando grupos de jóvenes, como lo hemos hecho con Familias de Nazareth, Juventud Misionera; también visitamos a los niños de la Parroquia de la Inmaculada Concepción Chigmecatitlán, Puebla, entre otras actividades.

Así que no me queda más que invitarte a visitar más mi blog, y escribirme a:


O agregame al messenger y platicamos.

Nuevamente agradezco a Dios y a todos aquellos que intervinieron por esta oportunidad.

septiembre 23, 2007

JUAN PABLO I: EL PAPA QUE SONREÍA.





En este año conmemoraremos 29 años de grandes eventos en la Iglesia. Veintinueve años de dos cónclaves, de la partida a la Casa del Padre de 2 papas, Pablo VI el 6 de Agosto y Juan Pablo I el 28 de Septiembre, y además de la elección como pontífice de Juan Pablo II el 16 de Octubre.

En esta ocasión deseo hablar del que fue bien llamado “el Papa de la Sonrisa”. Su nombre de pila era Albino Luciani, nació el 17 de Octubre de 1912 en Forno di Canale, actualmente Canale d'Argordo, Italia. Ingresó al Seminario Menor de Feltre, en 1923, en 1935 fue ordenado diácono y sacerdote. En 1937 tomó el cargo de vicerrector del Seminario Gregoriano en Belluno, y diez años después recibió el Doctorado en Teología y fue nombrado Obispo. En 1958 elegido por el Beato Juan XXIII obispo de Vittorio-Veneto y en 1969 Patriarca de Venecia por Pablo VI. Tres años más tarde ocupó el cargo de Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Italia y en 1973 recibió el nombramiento de Cardenal.

El 26 de Agosto de 1978, durante el segundo día del cónclave, fue elegido papa, tomando el nombre de Juan Pablo I, un día después durante su primer Ángelus explicaría al mundo por qué eligió este nombre “el Papa Juan quiso consagrarme él personalmente aquí, en la Basílica de San Pedro. Después, aunque indignamente, en Venecia le he sucedido en la cátedra de San Marcos, en esa Venecia que todavía está completamente llena del Papa Juan. Lo recuerdan los gondoleros, las religiosas, todos. Pero el Papa Pablo, no sólo me ha hecho cardenal, sino que algunos meses antes, sobre la pasarela de la plaza de San Marcos, me hizo poner completamente colorado ante veinte mil personas, porque se quitó la estola y me la puso sobre los hombros. ¡Jamás me he puesto tan rojo! Por otra parte, en quince años de pontificado, este Papa ha demostrado, no sólo a mí, sino a todo el mundo, cómo se ama, cómo se sirve y cómo se trabaja y se sufre por la Iglesia de Cristo. Por estas razones dije: «Me llamaré Juan Pablo»”.

El 3 de Septiembre inició formalmente su pontificado, y el 28 del mismo mes dejó este mundo y esta nueva tarea que le había asignado el Señor. Pero a pesar de este breve pontificado, logró dejar su huella en la historia de la Iglesia: su sonrisa bastante juvenil.

Creo que con esa sonrisa el Papa Luciani no olvidaba sus años de juventud, cuando era estudiante. Siempre le gustaba tratar con jóvenes, ayudarlos. En su querida Venecia (de la cual han salido varios cardenales que se han convertido en papas) fundó varias agrupaciones juveniles, buscaba hacer recomendaciones, como a los estudiantes de los cuales ya se han hablado en esta página. Siempre les daba sus ya famosas palabras de coraggio (coraje, valentía) para que tuvieran esa motivación necesaria para realizar satisfactoriamente sus labores, no importando a lo que se dedicaban, si eran estudiantes o trabajadores; no creía que en los jóvenes hubiera perdición como muchos lo pensaban, sino que había en ellos una gran necesidad de Dios y que se tenía que hacer algo para dar esa esperanza que el mundo necesitaba.

Siempre los jóvenes estaban en sus pensamientos y oraciones, había preocupación por ellos, como lo demostró el 20 de Septiembre de 1978 en el aula de las audiencias en el Vaticano, contó sobre una entrevista que tuvo con un sacerdote joven en Venecia, este pastor se dedicaba a cuidar y ayudar a los jóvenes que caían en drogadicción y otros vicios, pero había acudido al Patriarca de Venecia (Luciani) para que le ayudara ya que estaba solo. El Papa, todavía Patriarca le dijo: “Querido don Gianni, trataré de ayudarlos”. Y añadió durante la audiencia, tiempo después de esta entrevista: “no he podido mantener la promesa porque me han hecho Papa. Pero lo que no pude hacer en Venecia, lo hago ahora aquí ante los participantes de este Congreso (Congreso Internacional de Comunidades Terapeuticas, que estaban en la audiencia) que abarca un poco a todo el mundo. Hay que sostener, entender estar cerca de esta gente que se sacrifica, sobre todo, por los jóvenes”.

Las situaciones que vivió Luciani no han cambiado mucho, quizá algunas se han complicado más, y es por ello que el este pontífice nos puede traer bastantes enseñanzas a nuestra actualidad, como el simple hecho de sonreír, que es algo que muchos no hacemos; dicen que la sonrisa es el lenguaje del alma, y es por ello que debemos dejar salir este lenguaje, no ocultarlo, siempre y cuando no sea para burlarse de alguien; hay que disfrutar de cada momento, mostrar a quienes nos rodean que no todo en el mundo es tristeza, que existe la alegría y que cada uno de nosotros la hace, como afirmaban las personas que convivieron con este querido Papa, ya que sentían una especie de tranquilidad, y es algo que a mi me transmite, aunque no fue de mi época, pero el oírle o verle en imágenes hace que me atreva a disfrutar de la vida, como lo hizo él, valorar cada instante que Dios me da, buscar siempre que los demás compartan esa alegría. No busco ser un nuevo Albino Luciani, ni siquiera debo atreverme, pero se bien que debo seguir su ejemplo.

Es lamentable que poca gente sepa algo sobre este Papa, pero existen muchas fuentes en la actualidad para informarse. En 2003 se abrió su Causa de Canonización, espero que pronto podamos verle en los altares aunque bien sé que él nos bendice desde la Casa del Padre con una gran sonrisa.